sábado, 25 de junio de 2011

LAS MEDICINAS TODAS NO VIENEN EN BOTES.


Los enfermos y familiares normalmente están acostumbrados a ver como los tratamientos de quimioterapia, medicina la cual es necesaria para poder sobrevivir vienen en maquinas, botes y tabletas pero esta no es toda la medicina que un enfermo de cáncer necesita  hay otros tipos de medicinas que también pueden hacer mucho bien y ayudar a que el sufrimiento sea mucho más llevadero.
Y estas son unas medicinas que no vienen en botes.
 Una simple llamada de teléfono de un familiar o un amigo, un simple correo electrónico, el notar que uno esta apoyado por los de su alrededor, una simple mirada de ternura, un abrazo sin decir nada, el leer en los ojos de los demás que te están diciendo estoy contigo para lo que te haga falta y hasta el final.











sábado, 4 de junio de 2011

¿QUE ME ESTÁ PASANDO?

Me miro al espejo, me noto y sé que aún vivo, que no estoy entre los muertos; parece mentira que sea el mismo aquel que tú conociste... Además me estoy volviendo olvidadizo, y también más confundido. Pues, a veces, no puedo recordar, cuando estoy al pié de la escalera, si tengo que subir a por algo, o si acabo de bajar. Y en ocasiones, frente a la nevera, mi pobre mente se llena de dudas, ¿acabo de guardar alguna comida, o vine para sacar algo? Y otras veces, cuando afuera está todo oscuro y tengo mi pijama puesto, no estoy seguro si me estoy por retirar, o si me acabo de levantar. De modo que, si te hablo y te repito las cosas que te he repetido otras veces, no hay necesidad de que te molestes, puede ser que crea que ya te he contado esto antes también, y que no quiera aburrirte repitiendo. Pero recuerda que te quiero, y que desearía que estuvieras siempre aquí conmigo; aunque sé que tienes tu vida en otro lugar para vivirla; pero ahora, ya es hora de irme a dormir de modo que te digo, ¡Adiós querida! Y allí estaba yo frente al espejo, con la cara muy colorada, pues en vez de decirte lo que quería lo había acabado de poner en el congelador. Me estoy acostumbrando a mi artritis, Con mis muelas postizas me resigno, es Alejandro quien me recuerda ahora las pastillas, Y puedo manejarme con mis bifocales, pero ¡cuanto extraño mi mente! " 


Acordémonos de los qué ya no recuerdan. Esos seres queridos que un día ya no nos conocieron más, que ya no pudieron salir a caminar al parque  por las tardes por temor a no encontrar el camino de regreso, o que ya no abrazan al nietecito porque no saben quién es, o ya se olvidaron del significado de un beso o de un abrazo. 
El Alzehimer ese mal.